Lucifer
Mercurio arriba, Venus (lucifer) y abajo la Luna.
Lucifer (del latín lux ‘luz’ y ferre ‘llevar’: ‘portador de luz’) según lo define el Diccionario de la lengua española es una forma poética de llamar al lucero,1 haciendo referencia al brillo del planeta Venus al amanecer, además de dar nombre a varias figuras del folclore.2
Surgió en la antigüedad debido a la ausencia de mecanismos para
distinguir a simple vista al planeta Venus de las estrellas, ya que está
entre las más luminosas del cielo, pero a diferencia de las estrellas,
deambula sin rumbo fijo sin nunca alcanzar la cúspide. las tradiciones
daban respuesta a los interrogantes; Venus era un cuerpo celeste
compitiendo entre estrellas, o bien, una estrella expulsada.
Este concepto se mantuvo en la astrología de la antigua Roma en la noción de la stella matutina (el ‘lucero del alba’) contrapuesto a la stella vespertina o el véspere (el ‘lucero de la tarde’) o “véspero”.
En la tradición cristiana, Lucifer representa al ángel caído, ejemplo de belleza e inteligencia a quien la soberbia le hizo perder su posición en el cielo, transformándose en Satanás (Isaías 14). Esto se debe a la traducción de הֵילֵל בֶּן-שָׁחַר (Helel ben Shachar "el resplandeciente, hijo de la mañana" ) en Isaías 14:12. Para la versión griega Septuaginta fue Heōsphoros, hijo de la mañana, de manera similar, en la Vulgata fue, Lucifer, hijo de la mañana,
en otros idiomas se usó Lucifer para «Helel», sin embargo, traducciones
posteriores abandonaron Lucifer y se empezó a usar lucero,3 por ejemplo, la Biblia de Jerusalén traduce "Lucero, hijo de la Aurora",4 mientras la Reina-Valera traduce "oh lucero, hijo de la mañana".5
Grecia y Roma
Lucifer o Fósforo, representado como un niño alado que vierte luz de un frasco. Grabado de G. H. Frezza, 1704
En la mitología romana, el nombre Lucifer se utiliza como un equivalente al dios griego Fósforo, Eósforo (Έωσφόρος, lucero del amanecer), hermano de Héspero (Ἓσπερος, lucero del atardecer).6
Lucifer se personificaba como una figura masculina que portaba una antorcha y se decía que era hijo de Aurora y Cefalus ( Κέφαλος), padre de Ceyx". A menudo se presentaba en la poesía como el presagio del amanecer.6
El mitógrafo romano del siglo II Pseudo-Hyginus escribió sobre el planeta:7
"La cuarta estrella es la de Venus, Lucifer por su
nombre. Algunos dicen que es de Juno. En muchos cuentos se registra que
también se llama Hesperus. Parece ser la más grande de todas las
estrellas. Algunos han dicho que representa al hijo de Aurora y Céfalo,
que superó a muchos en belleza, de modo que incluso compitió con Venus,
y, como dice Eratóstenes, por eso se le llama la estrella de Venus. Es
visible tanto al amanecer como al atardecer, y tan propiamente ha sido
llamado Luciferus y Hesperus. "
En el período romano clásico, Lucifer no se consideraba típicamente una deidad y tenía pocos mitos, si es que tenía alguno,6 aunque el planeta estaba asociado con varias deidades y a menudo personificado poéticamente.8
El mito griego de Faetón, una personificación del planeta Júpiter,9sigue un patrón similar.10
En el Levante
La diosa sumeria Inanna (Inanna
Babilonia) está asociada con el planeta Venus, y las acciones de Inanna
en varios de sus mitos, incluidos Inanna y Shukaletuda y el Descenso de
Inanna al inframundo, parecen ser paralelos al movimiento de Venus a
medida que avanza a través de su ciclo sinódico.11121314
Un tema similar está presente en el mito babilónico de Etana. La Enciclopedia Judía comenta:
El brillo de la estrella de la mañana, que eclipsa a
todas las demás estrellas, pero que no se ve durante la noche, puede
haber dado lugar fácilmente a un mito como el que se contó de Ethana y
Zu: su orgullo lo llevó a luchar por el asiento más alto. entre los
dioses estelares en la montaña norteña de los dioses ... pero fue
derribado por el gobernante supremo del Olimpo babilónico ".
15
El motivo de la caída del cielo también tiene un paralelo en la
mitología cananea. En la antigua religión cananea, la estrella de la
mañana está personificada como el dios Attar, quien intentó ocupar el trono de Baal y, al descubrir que no podía hacerlo, descendió y gobernó el inframundo.1617
El mito original pudo haber sido sobre el dios menor Helel tratando de destronar a Ēl, dios supremo cananeo, quien vivía en lo alto de una montaña.1819
Según Hermann Gunkel, erudito alemán del Antiguo Testamento, el mito
relata así: Un poderoso guerrero llamado Hêlal tenía la ambición de
llegar a lo más alto del cielo, sobre las demás divinidades, pero
primero tenía que empezar desde las profundidades; así retrató como una
batalla el proceso por el cual la brillante estrella de la mañana no
alcanza el punto más alto antes de ser desvanecida por el sol naciente.10
Según William B. Eerdmans,
escritor de libros cristianos y teológicos, considera que no se ha
encontrado evidencia de ningún mito o imagen cananea de un dios arrojado
por la fuerza del cielo,20 y el Libro de Isaías refleja ideas tradicionales del pueblo judío posteriores que hacen eco del relato bíblico de Adán y Eva expulsados del paraíso y la imagen de los salmos.20
Elohim
está en la reunión de los dioses; en medio de los dioses,
juzga.......Ustedes son dioses y son hijos del Altísimo, sin embargo,
como hombres morirán, y como cualquier príncipe o tirano caerán.
Salmo 82
Uso del término en la Biblia
La palabra latina lucifer,
correspondiente al griego φωσφόρος, se usó como un nombre para la
estrella de la mañana y, por lo tanto, apareció en la traducción de la Vulgata de la palabra hebrea הֵילֵל (helel), que significa Venus, como "el que es brillante o luminoso", en Isaías 14 (Isaías 14:12), donde la versión griega de la Septuaginta usa, no φωσφόρος, sino ἑωσἑωόρος. Como una traducción de la misma palabra hebrea, la Biblia del rey Jacobo dio "Lucifer", un nombre que a menudo se malinterpreta como una referencia a Satanás.
Las traducciones modernas del mismo pasaje traducen la palabra hebrea
como "lucero del alba", "lucero del día", o "lucero". En Apocalipsis 22 (Apocalipsis 22:16),
a Jesús se le conoce como la estrella de la mañana, pero no como
lucifer en latín, ni como φωσφόρος en el texto griego original, que en
cambio tiene ὁ ἀστὴρ ὁ λαμπρὸς ὁ πρωϊνός (ho astēr ho lampros ho
prōinos), literalmente: la estrella, la brillante, el amanecer.212223 En el texto latino Vulgata de 2da de Pedro 1 (2da de Pedro 1:19),
la palabra "lucifer" se usa para la estrella de la mañana en la frase
"hasta que amanezca y la estrella de la mañana se levante en sus
corazones", siendo la palabra griega correspondiente φωσφόρος.
En el cristianismo
La primera vez que se cita el nombre de Lucifer es en un texto del profeta Isaías (Is 14.12-14) de la Vulgata de San Jerónimo (siglo V), traducción que él hace de la Biblia, del griego (Nuevo Testamento) y hebreo (Antiguo Testamento) al latín, para designar a la palabra Lucero. En este texto se vislumbra el antiguo relato del ángel caído:
Español: "¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la Aurora!
¡Has sido abatido a la tierra dominador de naciones!
Tú decías en tu corazón: "escalaré los cielos; elevaré mi trono
por encima de las estrellas de Dios; me sentaré en el monte de la divina
asamblea, en el confín del septentrión escalaré las cimas de las nubes,
seré semejante al Altísimo"24
Latín: "Quomodo cecidisti de caelo, lucifer, fili aurorae?!
Deiectus es in terram, qui deiciebas gentes!,
qui dicebas in corde tuo:
'In caelum conscendam,
super astra Dei exaltabo solium meum,
sedebo in monte conventus
in lateribus aquilonis;
ascendam super altitudinem nubium,
similis ero Altissimo'".25
No obstante, además del sentido grecolatino del término, Lucifer ya era identificado por la tradición veterotestamentaria con una estrella caída, ya que en el lenguaje bíblico las estrellas representan a los ángeles.
Otro texto del profeta Ezequiel también podría ser ilustrativo:
"Hijo de hombre, entona una elegía sobre el rey de
Tiro. Le dirás: Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra
maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el
jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto:
rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro,
malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que
llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de
alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios,
caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde
el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por
la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y
has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado,
querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se
ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu
esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como
espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la
inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado
de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre
la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que
te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has
desaparecido para siempre."
Ez. 28.12-19
Puede apreciarse que en un mismo mensaje tiene doble destinatario: va dirigido a Satanás pero también a un engreído rey humano. Aunque el mensaje va para el rey de Tiro, se dice que era ‘querubín protector’, que estaba en el Edén, pero luego fue “precipitado a tierra”...
La soberbia fue lo que caracterizó todo el proceso de rebeldía. Satanás y los suyos pretendían asemejarse a Dios. Precisamente la soberbia
es considerada como el más grave pecado (Proverbios 6:16-17 "los ojos
altivos" encabeza la lista). De ella se derivaron todas las clases de
perdición (Tobías 4:14). “Ciertamente la soberbia creará contienda…” (Proverbios 13:10; Habacuc 2:5).
Puede resumirse que Lucifer era un ángel muy hermoso que por soberbia se rebeló contra Dios,
queriendo ser como Él, y fue denigrado como castigo, junto con el
ejército de ángeles rebeldes que arrastró consigo, siendo desde ese
momento reconocido como un Ángel caído. Desde su rebelión es denominado "adversario" (en hebreo Satán -Satanás-).
- Dicha caída es lo que se relata en el Génesis, cuando Satanás es simbolizado como "la serpiente".
- Durante los tiempos antiguos -Antiguo Testamento- Satanás estaba
en el ámbito terrestre (había perdido su condición de querubín
celestial), pero podía retornar al cielo. El relato de Job permite esa deducción:
“Y dijo el Señor a Satán: ¿De dónde vienes tú? Y respondió Satán: He dado la vuelta por la tierra”.
Job 1:7; 2:2
Siglos después, en tiempos de Jesús, estaba siendo juzgado (Jn
16:11), pero aún no había ocurrido lo fundamental. Jesús explica que el
Reino de Dios tiene como fin contrarrestar "la autoridad y poder de
Satanás". Para confinarlo en tierra (sin retorno al cielo) era
indispensable el sacrificio de Cristo. Eso fue lo determinante.
- “... la sangre del Cordero” determinó que “no tenga más
lugar en el cielo”. (Apocalipsis 12 lo expresa en los versículos 11 y
8). Luego, la acción de arrojarlo por tierra es efectuada por el
arcángel Miguel con sus ángeles. Las consecuencias de ese hecho se
describen en Apocalipsis 12 versículos 7 al 11.
Para el diablo,
lo trágico es que si antes podía subir al cielo (Zac 3:1), desde el
triunfo de Cristo ha perdido ese privilegio, o sea, no puede volver
hasta aquel nivel como “acusador” (Ap 12:8). Por eso la alegría
celestial:
“alegraos, ¡oh cielos, y los que moráis en ellos!
¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha
descendido a vosotros, teniendo grande ira...”.
Ap. 12:12
Igualmente el gnosticismo
considera a Satanás y a Lucifer dos personajes diferentes, siendo el
primero un terrible demonio sin determinar y el segundo la sombra del
logos, el divino tentador, el entrenador psicológico, aquel que pone a
prueba al adepto para lograr la iniciación. [cita requerida]
Esta definición dulcificada y otras similares según varios
historiadores y teólogos católicos expertos en la materia, sirven para
ocultar la verdadera identidad y propósito de Lucifer. Aunque afirmen
que Satanás
no es Lucifer, no dan ninguna definición clara del primero y las
acciones de Lucifer que defienden siguen siendo las mismas que se narran
en la Biblia, es decir, la rebelión contra Dios por soberbia y codicia,
confirmando que esta teoría gnóstica es solo una forma de ocultar la
verdadera identidad de Lucifer. Todas las creencias que se basan en el
gnosticismo, como la New age, el esoterismo o la teosofía, se caracterizan por seguir el ejemplo de la rebelión de Lucifer y su caída en la soberbia,
debido a que mediante la iniciación por grados o gnosis hacen creer al
adepto que puede convertirse en un ser superior, alcanzando un estado
casi divino, sin necesidad alguna de Dios.26
En el cristianismo ambos conceptos son identificados con el Diablo (Apocalipsis
12,9). La diferenciación radica en que Lucifer es el nombre del
"Príncipe de los demonios" como ángel antes de su caída; y el nombre de "Satán" o Satanás, el que adopta después. (Ya que "Lucifer" significa en latín "portador de luz", mientras que "Satán" es "adversario" en hebreo).
Sin embargo, el sentido original de la palabra latina lucifer
(equivalente al griego fósforos) es "aquel que porta la luz". Así era
llamado el lucero matutino (el planeta Venus). La liturgia católica de
la resurrección (Sábado Santo), en el pregón pascual
(Exultet), compara a Cristo mismo resucitado que asciende al Padre en
el alba del Domingo de Resurrección, con ese lucero (en latín lucifer):
Flammas eius lucifer matutinus inveniat:
Ille, inquam, lucifer, qui nescit occasum:
Christus Filius tuus,
qui, regressus ab inferis,
humano generi serenus illuxit,
et tecum vivit et regnat in saecula saeculorum.
TRADUCCIÓN:
Que el lucero matutino lo encuentre ardiendo,
Él, digo, lucero, que no conoce ocaso,
Cristo tu Hijo resucitado,
que volviendo del abismo,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina por los siglos de los siglos.
Otras interpretaciones
Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía
describe la potencia de Lucifer como algo que incita el humano a todas
las exaltaciones, los falsos misticismos, el orgullo de elevarse sin
frontera27 y la de su opuesto Ahriman (equivalente de Satanás) como algo que incita al humano a las supersticiones materialistas.27
Por lo demás, Lucifer forma parte también del panteón de deidades vuduistas, hecho este que hace ostensible, una vez más, el carácter sincrético de este culto.
En los cultos satánicos, se considera uno de los demonios principales que conforma la falsa trinidad demoníaca junto a Belcebú y Leviathan, o bien por Lucifer junto a Semyazza y Samael. Sin embargo en otras tradiciones esta trinidad estaría conformada por Lucifer junto al anticristo y el falso profeta como contrapartida de la Santísima Trinidad.
Véase también
Referencias